Datos importantes sobre la inmunización
de los adultos

Nunca dejas de necesitar vacunas. No importa la edad que tengas, hay vacunas recomendadas que te ayudan a estar sano.

  • Seguir tu calendario de inmunización es una de las mejores formas de llevar el control de las vacunas que necesitas.
  • Si te vacunaron de niño, parte de la protección de las vacunas puede disminuir con el tiempo. Además, ahora hay vacunas disponibles que pudieron no haberlo estado cuando tú eras niño.
  • Nunca es demasiado tarde para vacunarse. Aunque te hayas atrasado en tus vacunas o no te hayas vacunado de niño, tu proveedor de salud puede ayudarte a ponerte al corriente.
  • Cada año más de 50,000 personas en los EE. UU. mueren de enfermedades prevenibles con vacunas. Esa cifra es mayor que la de la gente que muere de VIH/SIDA, cáncer de seno y accidentes de tráfico combinados.
  • La vacuna contra la gripe no puede
    causarte gripe.
  • Las siguientes enfermedades son particularmente graves en los adultos de 65 años de edad o más: gripe (influenza), difteria, herpes zóster (culebrilla), neumococo, tétanos (trismo), y todas ellas pueden prevenirse con vacunas.
  • Todos deben conservar el registro de las vacunas que se han puesto. Y el ImmTrac, el registro de inmunización de Texas, hace que sea más fácil. Este servicio gratis del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas (DSHS) proporciona un lugar seguro y confidencial en el que guardar los registros de inmunización de tu familia.
  • Es importante que hables con tu doctor u otro proveedor de salud sobre tu historial de inmunización. También estaría bien que verifiques si necesitas vacunas adicionales para cuando planees viajar fuera de los EE. UU. Los recién nacidos en particular son vulnerables a las enfermedades prevenibles con vacunas. Son demasiado pequeños para vacunarse contra la mayoría de ellas. Los adultos que estarán cerca de los recién nacidos deben tener cuidado especial de estar al corriente en sus vacunas para no pegarle una enfermedad prevenible con vacunas a los bebés que no están protegidos. La pertusis (tos ferina) y la gripe son dos de las enfermedades prevenibles con vacunas más comunes que los adultos infectados pueden pegarle a los bebés.