Seguridad de las vacunas

Las vacunas están hechas de los mismos gérmenes (o partes de ellos) que causan la enfermedad. Pero los gérmenes en las vacunas están ya sea muertos o debilitados para no enfermarte. No tienes que preocuparte de que la vacuna te cause la enfermedad.

Como cualquier medicina, las vacunas pueden causar efectos secundarios. En general, estos son menores y desaparecen en unos días e incluyen, por ejemplo, dolor en los brazos o fiebre baja. Las reacciones graves a las vacunas son extremadamente raras. Comparado con los peligros de las enfermedades que estas pueden prevenir, las vacunas representan un riesgo de seguridad muy, muy pequeño.

Hay mucha información confusa sobre la seguridad de las vacunas. Estados Unidos actualmente cuenta con el suministro de vacunas más seguro y más efectivo en la historia. Antes de que una vacuna pueda usarse, esta debe pasar por años y hasta décadas de pruebas. Una vez que se usa una vacuna, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) siguen vigilando su seguridad y efectividad, año con año.

¿Quieres más información? Los CDC tienen mucha información excelente sobre la seguridad
de las vacunas aquí.